En todas las civilizaciones, a lo largo del tiempo, se ha hablado de "la iniciación"; se preguntarán a qué se inicia uno, ¿a un oficio?, ¿a un arte?, ¿a una comunidad?, ¿a un misterio?...
Como sea, se habla de pruebas que deben sortearse para poder ser admitido, o para poder ser digno de esa distinción. Sin importar las pruebas que se impongan, en las llamadas sociedades secretas (o sea, olvídense de las ridículas pruebas de fraternidades universitarias), la prueba podía en muchos casos ser alegórica; es decir, que no importaba en realidad la "pluma del águila calva", sino el contenido simbólico de la prueba, el cual por lo general tenía que ver con salir victorioso al enfrentarse a los 4 elementos (haciéndose así aliado de los elementales), y por supuesto vencer el miedo (nuestro primer candado en la conquista de nosotros mismos).
Se habla también que para poder ser un "iniciado", debe ocurrir una "muerte simbólica", que en las historias se puede pensar como salir victorioso de esa batalla con la muerte (como en el caso de los antiguos gobernantes de Egipto), pero además significa que se ha muerto para lo mundano y que se ha renacido para el camino ascético de la virtud (y también nos habla de la vida después de la muerte).
Sin embargo, no cualquiera puede acceder a esa iniciación; por más que uno la busque, no la va a encontrar, sino que seremos encontrados nosotros cuando estemos listos para ello. En el Kybalion se puede leer "cuando el alumno está listo, aparece el maestro", y eso es cierto de muchas maneras...
Hay una novela, llevada al cine, que presenta no una, sino 3 iniciaciones en ella: EL SEÑOR DE LOS ANILLOS.
Hacer un análisis simbólico de esa obra sería muuuy extenso, así que sólo haré comentarios en el contexto que nos ocupa.
FRODO
La iniciación tal y como se le concibe, es decir, un personaje mundano que es elegido "circunstancialmente" como "portador" de un "objeto" de suma importancia. Frodo se embarca en un viaje que pondrá a prueba su fuerza, su fé, su integridad. Desde el ataque de los Nazgul hasta que es rescatado en Mordor, podemos ver como va cambiando su personalidad (externo) a consecuencia de una transformación interna. Cada vez más consciente de su evolución espiritual, sabe que su misión es más importante que su vida, pues el viaje es en sí lo que le da sentido a la misma. La muerte es sólo un cambio de estado, y él va muriendo cada vez más, para el mundo tal como lo había conocido. El camino que eligió es duro, desolado, porque así es el camino del iniciado; el peso de su encargo es cada vez mayor, como lo es la responsabilidad que el iniciado adquiere con el "todo" (llámese dios, universo, energía primigenia o como quiera que se le conciba).
Además de los peligros que supone su misión, tiene que librar una batalla consigo mismo al enfrentar la dualidad de la naturaleza humana representada por Gollum y Sam. Y sin embargo, se nos recuerda que el iniciado es en última instancia un ser humano, corruptible y débil, y así, Frodo no es capaz de completar su misión sin la intervención de Gollum. Pero más que una decepción, es un aliento, pues sabemos que tropiezos habrá miles, pero lo importante es siempre levantarse para seguir la senda, y aún cuando parezca que ya no hay más camino, siempre habrá en donde dar el siguiente paso que nos lleve a un nivel más alto (en este caso el águila que lo rescata en medio de lava).
Desde ese momento, ya no verá igual al mundo que antes disfrutaba tanto. Obsérvenlo en Minas Tirith y en su viaje de regreso a la Comarca. Su destino final, es un barco que lo llevará a Valinor, donde viven los dioses, y a donde ningún humano, enano o hobbit común puede llegar.
ARAGORN (el retorno del maestro).
Este personaje, un renegado que ha estado evadiendo su verdadero compromiso, representa a un iniciado que va en pos de la maestría, pero para ello debe morir una vez más... o al menos enfrentar a la muerte de nueva cuenta. Después de recibir de manos de Elrond la espada "Anduril" (nombre que recibió después de volverse a forjar "Narsil"), este le dice que deje a un lado sus miedos y que se convierta en aquello para lo que ha nacido (un reclamo que a todos nos debería hacer eco en la cabeza). Es entonces que Aragorn se decide y se interna en la "senda de los muertos", en las entrañas de la montaña "Dwimorberg", en donde se encontrará con los espíritus de los "hombres muertos de Dunharrow", aquellos que no pueden descansar en paz hasta que cumplan su promesa de alianza a Isildur. Se decía que nadie salía vivo de aquel lugar, pero él tiene el poder de liberarlos de su maldición porque reclama el favor como sucesor de Isildur.
A pesar de que es coronado como rey tras la caída de Mordor, él ya es un maestro desde que desembarca en la lucha del sitio a Minas Tirith.
GANDALF
Aquí estamos ante la iniciación de un "maestro ascendido". Gandalf, el gris, tiene también su muerte simbólica en la que pelea con un Balrog (un demonio ancestral), y no era para menos, las pruebas son la justa medida a la grandeza del iniciado; así pues "baja a los infiernos y sube a los cielos" para tomar el lugar que quedó vacío tras la conversión de Saruman. Sin embargo, este último abrazó el mal al perder su fé, lo que lo convirtió en un sirviente de las tinieblas, mientras que Gandalf ha regresado ahora como "el blanco", la mayor jerarquía que puede alcanzar un Istari. Su misión es observar y ayudar a conservar el orden y la armonía en la nueva era, pero sin interceder en el papel de los habitantes de la Tierra Media.
Para aquellos que no estén familiarizados con el simbolismo de la iniciación, seguramente habrá dudas y lagunas... pero es aquí donde tengo que decir "el que tenga ojos para ver, que vea".
La próxima vez, para concluir este tema, analizaremos con más detalle una iniciación en la pantalla grande; hasta entonces :-)
Como sea, se habla de pruebas que deben sortearse para poder ser admitido, o para poder ser digno de esa distinción. Sin importar las pruebas que se impongan, en las llamadas sociedades secretas (o sea, olvídense de las ridículas pruebas de fraternidades universitarias), la prueba podía en muchos casos ser alegórica; es decir, que no importaba en realidad la "pluma del águila calva", sino el contenido simbólico de la prueba, el cual por lo general tenía que ver con salir victorioso al enfrentarse a los 4 elementos (haciéndose así aliado de los elementales), y por supuesto vencer el miedo (nuestro primer candado en la conquista de nosotros mismos).
Se habla también que para poder ser un "iniciado", debe ocurrir una "muerte simbólica", que en las historias se puede pensar como salir victorioso de esa batalla con la muerte (como en el caso de los antiguos gobernantes de Egipto), pero además significa que se ha muerto para lo mundano y que se ha renacido para el camino ascético de la virtud (y también nos habla de la vida después de la muerte).
Sin embargo, no cualquiera puede acceder a esa iniciación; por más que uno la busque, no la va a encontrar, sino que seremos encontrados nosotros cuando estemos listos para ello. En el Kybalion se puede leer "cuando el alumno está listo, aparece el maestro", y eso es cierto de muchas maneras...
Hay una novela, llevada al cine, que presenta no una, sino 3 iniciaciones en ella: EL SEÑOR DE LOS ANILLOS.
Hacer un análisis simbólico de esa obra sería muuuy extenso, así que sólo haré comentarios en el contexto que nos ocupa.
FRODO
La iniciación tal y como se le concibe, es decir, un personaje mundano que es elegido "circunstancialmente" como "portador" de un "objeto" de suma importancia. Frodo se embarca en un viaje que pondrá a prueba su fuerza, su fé, su integridad. Desde el ataque de los Nazgul hasta que es rescatado en Mordor, podemos ver como va cambiando su personalidad (externo) a consecuencia de una transformación interna. Cada vez más consciente de su evolución espiritual, sabe que su misión es más importante que su vida, pues el viaje es en sí lo que le da sentido a la misma. La muerte es sólo un cambio de estado, y él va muriendo cada vez más, para el mundo tal como lo había conocido. El camino que eligió es duro, desolado, porque así es el camino del iniciado; el peso de su encargo es cada vez mayor, como lo es la responsabilidad que el iniciado adquiere con el "todo" (llámese dios, universo, energía primigenia o como quiera que se le conciba).
Además de los peligros que supone su misión, tiene que librar una batalla consigo mismo al enfrentar la dualidad de la naturaleza humana representada por Gollum y Sam. Y sin embargo, se nos recuerda que el iniciado es en última instancia un ser humano, corruptible y débil, y así, Frodo no es capaz de completar su misión sin la intervención de Gollum. Pero más que una decepción, es un aliento, pues sabemos que tropiezos habrá miles, pero lo importante es siempre levantarse para seguir la senda, y aún cuando parezca que ya no hay más camino, siempre habrá en donde dar el siguiente paso que nos lleve a un nivel más alto (en este caso el águila que lo rescata en medio de lava).
Desde ese momento, ya no verá igual al mundo que antes disfrutaba tanto. Obsérvenlo en Minas Tirith y en su viaje de regreso a la Comarca. Su destino final, es un barco que lo llevará a Valinor, donde viven los dioses, y a donde ningún humano, enano o hobbit común puede llegar.
ARAGORN (el retorno del maestro).
Este personaje, un renegado que ha estado evadiendo su verdadero compromiso, representa a un iniciado que va en pos de la maestría, pero para ello debe morir una vez más... o al menos enfrentar a la muerte de nueva cuenta. Después de recibir de manos de Elrond la espada "Anduril" (nombre que recibió después de volverse a forjar "Narsil"), este le dice que deje a un lado sus miedos y que se convierta en aquello para lo que ha nacido (un reclamo que a todos nos debería hacer eco en la cabeza). Es entonces que Aragorn se decide y se interna en la "senda de los muertos", en las entrañas de la montaña "Dwimorberg", en donde se encontrará con los espíritus de los "hombres muertos de Dunharrow", aquellos que no pueden descansar en paz hasta que cumplan su promesa de alianza a Isildur. Se decía que nadie salía vivo de aquel lugar, pero él tiene el poder de liberarlos de su maldición porque reclama el favor como sucesor de Isildur.
A pesar de que es coronado como rey tras la caída de Mordor, él ya es un maestro desde que desembarca en la lucha del sitio a Minas Tirith.
GANDALF
Aquí estamos ante la iniciación de un "maestro ascendido". Gandalf, el gris, tiene también su muerte simbólica en la que pelea con un Balrog (un demonio ancestral), y no era para menos, las pruebas son la justa medida a la grandeza del iniciado; así pues "baja a los infiernos y sube a los cielos" para tomar el lugar que quedó vacío tras la conversión de Saruman. Sin embargo, este último abrazó el mal al perder su fé, lo que lo convirtió en un sirviente de las tinieblas, mientras que Gandalf ha regresado ahora como "el blanco", la mayor jerarquía que puede alcanzar un Istari. Su misión es observar y ayudar a conservar el orden y la armonía en la nueva era, pero sin interceder en el papel de los habitantes de la Tierra Media.
Para aquellos que no estén familiarizados con el simbolismo de la iniciación, seguramente habrá dudas y lagunas... pero es aquí donde tengo que decir "el que tenga ojos para ver, que vea".
La próxima vez, para concluir este tema, analizaremos con más detalle una iniciación en la pantalla grande; hasta entonces :-)


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